EE.UU. evaluará posturas “antiestadounidenses” en migrantes
Estados Unidos endurece sus filtros migratorios: quienes soliciten vivir o trabajar en el país serán examinados por posibles actitudes “antiestadounidenses”, incluidas sus publicaciones en redes sociales, informó el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS).
La medida permite revisar vínculos con organizaciones terroristas, evidencias de antisemitismo o cualquier actividad considerada “anti-EE.UU.”, ampliando un control ya introducido en 2017.
El anuncio se suma a un clima de mayor presión: este año, el Departamento de Estado revocó más de 6.000 visas de estudiantes y ordenó a consulados identificar posturas hostiles hacia la cultura e instituciones estadounidenses.
“Los beneficios del país no deben darse a quienes lo desprecian”, señaló un portavoz del USCIS.
Pero la política desató críticas inmediatas: expertos la comparan con el macartismo de los años 50, alertando sobre riesgos de censura y discriminación.
El abogado Steven Brown calificó el concepto de “estándar subjetivo” ajeno a la ley de inmigración.
Académicos advierten que estereotipos y prejuicios podrían influir en las decisiones de admisión.
Para solicitantes y estudiantes internacionales, el camino se vuelve más incierto.
“Significa que tendrán que trabajar mucho más para demostrar que cumplen con nuestros estándares”, advirtió la socióloga Jane Lilly López.
La frontera entre seguridad nacional y libertades individuales vuelve a tensarse en el debate migratorio de EE.UU.