Una patada que vale un out
En Citi Field se vivió un momento de película. Jacob Young, jardinero central de los Nacionales, perdió de vista la pelota tras un batazo profundo de Brett Baty. El guante chocó contra la pared y parecía inevitable: la bola caería fuera de control.
Pero en un instante imposible de repetir, Young la pateó con su pierna derecha y, como un truco acrobático, la atrapó en el aire. El estadio quedó en silencio antes de estallar en asombro.
Las repeticiones confirmaron lo increíble: la pelota nunca tocó suelo ni pared. Lo que iba a ser un jonrón seguro terminó en una jugada milagrosa.
Young no se detuvo ahí. En el noveno inning le robó otro cuadrangular al venezolano Francisco Álvarez, asegurando la victoria 3-2 de los Nacionales.
El jardinero, ya finalista al Guante de Oro en 2024, suma otra joya a su repertorio defensivo. Ha escalado muros, frustrado batazos imposibles y ganado premios por sus atrapadas espectaculares.
El domingo añadió una obra maestra a su leyenda personal.