Risas en Gaza, lagrimas de reencuentro en Israel
El aire en Gaza se llenó de gritos, risas y banderas. Tras meses de miedo, las calles volvieron a vibrar con el sonido de los tambores y los cohetes de celebración.
El acuerdo entre Tel Aviv y Hamás, que pone fin a los ataques, fue recibido como un rayo de alivio entre las ruinas. Niños corrieron con banderas palestinas, mientras los adultos se abrazaban con lágrimas en los ojos.
Del otro lado de la frontera, la emoción tenía otro rostro. En Israel, las familias aguardaban con flores y fotografías en mano la llegada de los rehenes liberados.
Una madre rompió en llanto al ver a su hijo cruzar el umbral. “Pensé que no volvería a verlo”, dijo.
Por primera vez en mucho tiempo, Gaza e Israel compartieron algo en común: la alegría de una tregua que, aunque frágil, sabe a esperanza.