¡»Lo conseguiste»! La llamada de Trump que desato la alegria
El silencio se rompió con un grito: “¡Lo conseguiste!”. Eran las palabras de una madre al teléfono, su voz temblaba mientras hablaba con Donald Trump. Al otro lado de la línea.
Minutos antes, había anunciado al mundo que los rehenes serían liberados el lunes.
La noticia corrió como fuego: en plazas, hogares y cafés, la gente aplaudía, algunos con lágrimas, otros con incredulidad.
En un salón improvisado en Washington, las familias se abrazaban entre cámaras y pantallas. “Gracias, señor presidente”, repetían una y otra vez.
Trump, con el tono firme que lo caracteriza, solo respondió: “Los traeremos a casa”.