Gritos a Trump en la Knéset.
El silencio solemne de la Knéset se quebró de golpe cuando un diputado de la izquierda israelí se puso en pie y comenzó a gritar contra el discurso de Donald Trump.
Las cámaras giraron, los murmullos crecieron y la seguridad entró en acción antes de que el momento escalara.
Dos agentes avanzaron por el lateral del hemiciclo y, casi sin resistencia, escoltaron al hombre fuera de la sala.
El presidente del Parlamento hebreo golpeó la mesa con firmeza, exigiendo orden ante la mirada atenta de los presentes.
Trump hizo una pausa breve, observando la escena con una ligera inclinación de cabeza.
Con su estilo característico, comentó que la seguridad “ha estado rápida”, provocando algunas sonrisas contenidas.
El ambiente, aún tenso, tardó unos segundos en recuperar su compostura institucional.
Varios legisladores intercambiaron miradas entre sorpresa y desaprobación.
El protocolo continuó, pero el incidente dejó una grieta en la solemnidad del acto.
Con el diputado ya expulsado, el discurso siguió bajo una vigilancia más alerta que antes.