Llega la magia navideña a Manhattan
Después de recorrer 140 millas desde East Greenbush, Nueva York, el símbolo más esperado de la Navidad ha llegado a su destino.
El majestuoso abeto noruego, de más de 80 años y casi 25 metros de altura, fue recibido este sábado entre aplausos, cámaras y villancicos en el corazón de Manhattan.
Su llegada marca oficialmente el inicio de la temporada navideña en la ciudad que nunca duerme.
Durante los próximos días, decenas de trabajadores se encargarán de adornarlo con más de 50,000 luces LED y la icónica estrella Swarovski que corona la cima.
Turistas y locales ya comienzan a llenar la plaza del Rockefeller Center, ansiosos por presenciar el encendido oficial, previsto para finales de noviembre.
Cada año, este árbol se convierte en el epicentro de la magia neoyorquina, un faro de esperanza y tradición.
La historia se repite, pero la emoción siempre es nueva: el espíritu navideño ha vuelto a Nueva York.