Trump destituye a su fiscal general
El presidente Donald Trump destituyó a Pam Bondi de su cargo como fiscal general tras semanas de tensiones crecientes dentro de la administración.
La decisión llegó después de una reunión descrita como «difícil» en la que Trump le comunicó directamente que su permanencia en el cargo había llegado a su fin.
El principal motivo del descontento presidencial fue la gestión de temas clave, entre ellos el manejo de los archivos de Jeffrey Epstein y la ausencia de investigaciones contra opositores políticos.
Todd Blanche, fiscal general adjunto, asumirá el liderazgo del Departamento de Justicia de manera interina mientras se evalúan candidatos permanentes.
Entre los posibles reemplazos se menciona a Lee Zeldin, actual administrador de la Agencia de Protección Ambiental.
Trump consideró reasignar a Bondi a otro puesto, incluso mencionando la posibilidad de proponerla como jueza.
Durante su gestión, Bondi convocó al fiscal de Miami para avanzar en una investigación contra el exdirector de la CIA John Brennan, aunque los fiscales advirtieron que el caso era débil.
El Departamento de Justicia imputó al exdirector del FBI James Comey y a la fiscal de Nueva York Letitia James, pero ambos casos fueron desestimados judicialmente.
En un comunicado, Trump elogió a Bondi como «una persona maravillosa», aunque internamente reconoció que no representó su visión al frente del cargo.
La destitución refleja la presión constante del mandatario por convertir el Departamento de Justicia en un instrumento alineado con sus prioridades políticas.
