Impactante accidente de figura del fútbol universitario
El rugido del estadio Memorial se convirtió en un silencio helado en el primer cuarto. El receptor de Oklahoma Keontez Lewis corrió a toda velocidad para atrapar un pase profundo.
En un salto espectacular, el jugador rozó el balón, pero su impulso lo llevó directamente contra el muro de ladrillos de la zona de anotación. Lewis cayó tendido e inmóvil, transformando la euforia del juego en un escalofrío colectivo.
Médicos y compañeros lo rodearon de inmediato; el equipo formó un túnel humano mientras lo sacaban en camilla entre aplausos. El resultado (44-0) pasó a ser irrelevante.
Afortunadamente, el equipo médico de los Sooners trajo alivio: Lewis está consciente y comunicativo. Aunque sigue en observación, los estudios preliminares descartaron lesiones graves, ofreciendo un pronóstico «prometedor».