Kiev bajo fuego de misiles Kinzhal
La noche en Kiev se tiñó de fuego y escombros tras un ataque masivo ruso con drones y misiles hipersónicos Kinzhal.
El Ministerio de Defensa de Moscú admitió la ofensiva, asegurando que sus blancos eran aeródromos e industrias militares.
Pero las explosiones alcanzaron barrios residenciales, dejando al menos 14 civiles muertos, entre ellos tres menores.
La Fiscalía de Kiev confirmó que una niña de 2 años, un joven de 14 y una adolescente de 17 están entre las víctimas.
Medio centenar de personas resultaron heridas y diez más siguen desaparecidas entre los restos de los edificios destruidos.
La Fuerza Aérea ucraniana denunció que Rusia lanzó 598 drones y 31 misiles en una sola noche, incluido el temido Kinzhal.
La delegación de la Unión Europea en Kiev también sufrió daños durante los bombardeos.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, dijo estar “horrorizado” y prometió que “la UE no se intimidará”.
En la misma línea, Kaja Kallas, jefa de la diplomacia europea, acusó a Moscú de intensificar deliberadamente la guerra.
“Rusia debe detener las matanzas y negociar”, exigió mientras Ucrania intenta levantarse de otra madrugada de terror.