Protestas paralizan París
París amaneció entre humo y consignas: la policía lanzó gases lacrimógenos contra los manifestantes en una jornada nacional de huelgas y protestas.
Sindicatos reportan cientos de miles en las calles, denunciando austeridad y exigiendo al presidente Macron y al nuevo primer ministro Lecornu frenar los recortes.
Más de 80.000 agentes y vehículos blindados fueron desplegados; al menos 90 personas fueron detenidas.
Profesores, farmacéuticos, transportistas y personal sanitario paralizaron servicios básicos, mientras adolescentes bloquearon escuelas.
Los reclamos incluyen más gasto en lo público, impuestos a los ricos y revertir el alargamiento de la edad de jubilación.
El gobierno, por su parte, defendió que la participación fue “menos intensa de lo esperado”: 260.000 personas según Interior.
En Marsella y Lyon se registraron choques violentos; periodistas y policías resultaron heridos.
El metro de París operó de forma intermitente, con largas filas y frustración entre los viajeros.
“Estamos hartos de pagar impuestos como locos”, gritaban trabajadores mientras alzaban pancartas contra la austeridad.
Los sindicatos celebran la magnitud de la movilización y prometen más huelgas si no se escuchan sus demandas.