Trump y Putin cara a cara en Alaska
La histórica cumbre entre Donald Trump y Vladimir Putin comenzó este viernes en Anchorage, Alaska, en un escenario cargado de simbolismo.
Ambos mandatarios descendieron en una base militar estadounidense y caminaron por la alfombra roja antes de compartir vehículo hacia el lugar de las conversaciones.
El guion cambió: no habrá encuentro privado, sino reuniones con asesores clave de ambos lados, confirmó la Casa Blanca.
Trump estará acompañado por el secretario de Estado, Marco Rubio, y el enviado especial, Steve Witkoff.
Desde el Air Force One, Trump adelantó que no busca negociar en nombre de Ucrania, sino sentar a Putin en la mesa de diálogo.
Dejó claro también que no ofrecerá garantías de seguridad a Kiev como condición para un posible acuerdo.
Horas antes, el expresidente republicano habló con Alexander Lukashenko, aliado de Moscú, en una señal de contactos paralelos.
Mientras tanto, el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, marginado de esta cita, recordó que su país “cuenta con Estados Unidos”.
Trump deslizó que, si hay avances, propondrá una cumbre trilateral con Zelensky.
El futuro del conflicto, por ahora, se escribe bajo las luces del Ártico.