Venezolanos en Florida viven bajo el terror de ICE
La comunidad venezolana de Doral, Florida, vive bajo una presión sin precedentes ante el aumento de los operativos del ICE, que ha alterado por completo la rutina diaria de sus residentes.
Cerca de cuatro de cada 10 residentes de Doral tienen raíces venezolanas, y los arrestos migratorios registrados en la ciudad pasaron de tres en diciembre a 17 en julio.
Los padres evitan llevar a sus hijos a las escuelas, mientras que muchas personas se niegan a conducir por temor a ser detenidos, generando una mayor demanda de servicios de transporte.
El impacto también golpea la economía local: negocios reportan caídas en sus ventas y algunos han tenido que cerrar definitivamente sus puertas.
El concejal Rafael Piñeiro calificó las redadas como «algo inhumano e incorrecto» y pidió ayuda a congresistas federales, cuestionando operativos que afectan a personas sin órdenes de deportación ni antecedentes criminales.
Doral, antes símbolo del éxito venezolano en EE.UU., hoy vive entre el silencio y el miedo.