El oso que abrió una furgoneta y se robó su bebida favorita
Lake Tahoe, California, fue escenario de uno de los robos más insólitos que se hayan visto. Un oso decidió que tenía sed y no iba a esperar que nadie lo invitara.
El animal se acercó a una furgoneta estacionada y, sin pensarlo dos veces, comenzó a forcejear con la puerta.
Tras varios intentos, logró abrirla como si fuera un experto en el tema. Su objetivo era claro: una bebida deportiva que estaba en el interior del vehículo.
La tomó, la aseguró entre sus garras y se marchó tranquilamente. Todo ocurrió frente a varios testigos que observaron la escena entre el asombro y la risa.
Nadie intentó detenerlo, y la verdad, nadie lo iba a intentar. El oso escapó sin dejar rastro, con su botín bien asegurado.
En Lake Tahoe, hasta los osos saben que hay que mantenerse hidratados.