Ni las pesas se salvaron del instinto invernal. Dos osos negros irrumpieron en un gimnasio de Colorado y pasaron casi dos horas “entrenando” a su manera, mientras buscaban energía para el invierno.
El dueño del lugar contó que los animales no causaron destrozos, pero sí encontraron algo más tentador que las máquinas: una mesa con batidos de proteínas, suplementos deportivos —incluida creatina— y hasta café.
Testigos aseguran que los osos revisaron varios rincones del gimnasio antes de instalarse a “desayunar” como atletas profesionales.
El personal evacuó el sitio sin incidentes y las autoridades de vida silvestre monitorean la zona para evitar otro “adiestramiento” no autorizado.
El curioso episodio se viralizó rápidamente en redes sociales, donde muchos bromean con que los osos están “haciendo volumen” antes de hibernar.