Robo en el Louvre paraliza el museo
Una mañana de tensión se apoderó del Louvre cuando tres ladrones encapuchados irrumpieron en la icónica institución parisina.
En apenas minutos, lograron sustraer nueve joyas de la colección de Napoleón, entre ellas un collar, un broche y una diadema; una corona apareció rota tras el saqueo.
El famoso diamante Régent, de más de 140 quilates, quedó intacto, según confirmaron las autoridades del museo.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, calificó las piezas como de “valor incalculable” y resaltó la rapidez con la que los delincuentes huyeron antes de que los guardias pudieran reaccionar.
Los primeros indicios apuntan a que el atraco fue cuidadosamente planeado, con conocimiento previo de los sistemas de seguridad del Louvre.
El museo permaneció cerrado durante todo el día mientras se aseguraba la escena y se iniciaba la investigación.
Testigos describieron la tensión y el desconcierto entre visitantes y personal de seguridad.
Las autoridades trabajan para identificar a los responsables y recuperar las valiosas joyas.
El hecho genera alarma internacional y vuelve a poner sobre la mesa la seguridad en instituciones culturales de renombre mundial.
Mientras tanto, París sigue impactada por un golpe que combina audacia, rapidez y conocimiento experto.